miércoles, 30 de agosto de 2017

Nuestro viaje al Norte.



Hola ¡ya estamos de vuelta en casa! Hemos pasado unos días fuera visitando Bilbao y alrededores. Qué bien lo hemos pasado, las peques han disfrutado con el paisaje, de las barracas (feria), de los paseos en barco, etc. Querían quedarse a vivir allí para siempre. Me recuerdan a mí a su edad, cuando era pequeña y viajaba con mis padres, cada lugar que visitábamos era maravilloso e interesante, y le pedía a mi padre que nos quedáramos a vivir allí. Por supuesto eso nunca pasó. Hoy día yo sigo teniendo los mismos pensamientos: cada ciudad, pueblo o aldea me parece ideal y me imagino viviendo allí. Se lo planteo a mi marido y él me contesta que se puede pensar...me gusta que me diga eso, que no me quite la ilusión.

Volviendo a nuestro viaje, al final pude planificarlo y nos fuimos con los deberes hechos. Tenía apuntados en una libreta todos aquellos lugares que quería visitar, junto con el día en que pensábamos hacerlo. También compré las entradas e hice las reservas pertinentes. En conclusión, hemos cumplido lo planeado, sin prisas y abiertos a cambios y modificaciones. Viajando con niños se debe ir organizado pero sin ser muy estricto con los planes porque en cualquier momento puede surgir un imprevisto. 

Las peques se han portado como unas campeonas, la mayor subió ella sola a San Juan de Gaztegulatxe y muy orgullosa estoy de ella. La peque iba con papá en una mochila portabebé. La graciosa no paraba de decirle que le estaba rompiendo la espalda, y que su mamá no la llevaba precisamente por eso.

Pero me estoy adelantando, os voy a explicar los lugares que visitamos por si alguien se anima alguna vez hacerlo. ¡Espero que así sea!

Para el primer día tenía pensado un plan tranquilo, teniendo en cuenta que el día anterior habíamos llegado a Bilbao a las 20:30 de la tarde, buscábamos algo relajado. Esa mañana a las 12:00 del medio día (sin prisas por madrugar) teníamos compradas entradas para dar un paseo de dos horas por la ría de Bilbao en barca. Sí, igual dos hora parece mucho pensado en las peques, pero he de decir que lo aguantaron bastante bien. Es verdad que al final estuvieron un ratito con el móvil de papá, pero eso no se les puede reprochar. Por mi parte, aproveché todo el viaje para hacer fotos. 
Como eran las fiestas de Bilbao, esa tardehemos ido a Bilbao en su Semana Grande, nos acercamos al parque Etxebarria para montar en las atracciones. Claramente esa idea les encantó y no solo a ellas si no también a nosotros que lo pasamos en grande.







El segundo día hicimos un recorrido en coche por la costa y visitamos Bakio, San Juan de Gaztelugatxe (subida y bajada, como os he contado antes), el Cabo de Matxitxako (donde hicimos un pinic para comer) y Bermeo, donde teníamos reservado un paseo en barco en el que nos llevaron, a la ida, hasta la isla de Izaro y, a la vuelta, por la costa hasta de vuelta a Bermeo entrando en un par de puertos pesqueros. Ese día también tenía previsto visitar Mundaka y Gernika pero se nos echó el tiempo encima y no pudo ser ¡la próxima vez será!







El tercer día estuvimos visitando Portugalete ¡cruzamos el puente colgante!, Getxo y Punta Galea (donde los atardeceres dicen que son muy bonitos). La idea original era hacerlo de la siguiente manera: visitar Zierbena, Santurce, Portugalete, Getxo, Punta Galea, Gatika y Gorliz, pero cambiamos de planes y  decidimos visitar por la mañana el pueblo donde vivió mi suegro (Sodupe), comer allí y por la tarde ir a Las Arenas (Getxo), para cruzar el Puente Colgante, tomar unos batidos de chocolate con unas primas y vuelta, pero esta vez, ¡andando por encima del puente! A las niñas les encantó el paseo, pero yo tengo vértigo...





La mañana del cuarto día visitamos el valle de Añana. En él hay unas salinas de manantial de donde emana salmuera (agua con una concentración muy alta de sal). La visita guiada es muy interesante, explican la historia de las salinas y la forma como las trabajan los habitantes del pueblo. Actualmente las están recuperando y toda sal que fabrican va destinada a un mercado más gourmet.

Salinas de Añana, Álava

Pequeño spa para remojar los pies




















Resumiendo, os animo a viajar al País Vasco y que vayáis descubriendo cada rinconcito, ha sido una experiencia preciosa. Cambiar por completo de paisaje y admirar esos montes verdes llenos de vegetación ha sido un placer para todos los sentidos. 

domingo, 13 de agosto de 2017

Me lío y no termino...





Estamos en la cuenta atrás para disfrutar de nuestras vacaciones pero estas dos últimas semana todas las tardes hemos tenido un plan diferente y ¡No hemos paramos ni un momento! Así que tengo que ponerme ya en serio a descartar de mi lista aquellas actividades que no vamos a hacer, y empezar a planificar cada día del viaje para ir un poco organizadosComo vamos tan atareados no encuentro el momento de sentarme para hacerlo, y si me siento no puedo evitar ponerme a escribir por aquí y al final no hago nada más. Encima este fin de semana ha sido el cumpleaños de mi madre y hemos estado de celebración y con planes familiares de lo más diversos, así que tampoco he hecho nada😁.

Ya os contaré a la vuelta de mis vacaciones si he sido capaz de buscar un momento o al final lo he dejado todo manga por hombro y nos hemos ido a la aventura!!!

miércoles, 9 de agosto de 2017

De Castillo en Castillo y tiro porque me toca: El Castillo de Sax

En está ocasión os cuento el cuarto pero no último castillo que  hemos visitado, desde que comencé a escribir sobre los castillos ya hemos visitado dos castillos más de la lista que hice. 
Hoy toca hablar de la excursión al Castillo de Sax. Este castillo se encuentra en el municipio de Sax, Alicante y los domingo por la mañana hay visitas guiadas gratuitas. Sólo hay que entrar en la web del ayuntamiento e inscribirte para el domingo que se quiere ir y presentarse en la puerta de entrada al castillo.

Fuimos a visitar el castillo en el mes de noviembre y nos salió un día soleado aunque el aire era fresco y a la sombra se notaba algo de frío pero en el sol hacía mucho calor. Hubo momentos de estar en manga corta asados de calor mientras subíamos las cuestas del castillo con la peque en brazos.

La llegada a Sax fue fácil y rápida, por la autovía se llega en un momento y no hay perdida.  Una vez que llegamos aparcamos justo en la cera que da al recinto del castillo. El Castillo está en lo alto de un cerró y todo el recinto está vallado. Una vez pasadas las vallas te encuentras una pinada con varias zonas para pinic a lo largo del camino que te lleva al castillo. Es todo muy bonito y agradable, lo único menos agradable es subir todo el camino cuesta arriba, además pensábamos que llegábamos tarde e íbamos deprisa y eso lo notamos. El castillo tiene otra entrada por el casco antiguo, consiste en ir subiendo el cerro por unas escaleras metálicas. Se puede dejar el coche en esa zona pero no lo recomiendo porque no hay mucho aparcamiento y las calles para llegar hasta ahí no son muy anchas.

Una vez arriba vimos en la puerta de entrada al castillo a un grupo de personas con la guía en cabeza, uuuufffff menos mal acababan de empezar, así que no nos perdimos mucho. Cuando llegó el momento de abrir la puerta del castillo la guía vio que no abría la llave, estuvo intentándolo varias veces y hasta algunos de los visitantes también se ofreció ayudarla. Al final la guía tuvo que llamar y pedir que le trajeran las llaves correctas, por lo visto habían cambiado la cerradura y no le habían avisado, vaya apuro que pasó la chica. Una vez que llegaron con las llaves pudimos comenzar la visita. El Castillo es bastante grande, tienen el aljibe, la gran torre rectangular que tiene mucha altura y desde ella se podía ver perfectamente si había enemigos acechando. 

Castillo de Sax
Subida al Castillo desde el casco antiguo

Puerta de entrada al Castillo
Escalara subida a la torre



La visita con la guía fue muy interesante, la verdad que sin esas explicaciones sólo sería un castillo mas y con la información que da la guía te hace volver atrás e imaginártelo en su época de esplendor. 

Una vez terminada la visita nos quedamos en la zona de pinic que hay el castillo, allí las peques almorzaron muy a gusto y estuvieron un ratito jugando y disfrutando al aire libre. Después de almorzar como era pronto decidimos dar una vuelta por el casco viejo del pueblo y cuando se acercó la hora de comer nos fuimos a por el coche para ir a casa.

Planificando las vacaciones...





Ya queda menos para irnos de vacaciones, así que estoy en plena recopilación de lugares para visitar y actividades que se puedan realizar en familia en el destino elegido. La verdad es que con la ayuda de Internet ya tengo una lista impresionante de cosillas interesantes para hacer, luego me tocará ir repasándolas una a una y viendo cuáles se ajustan más a nuestros planes y sobre todo al tiempo que disponemos.
Mientras tanto, aquí estamos pasando el verano lo mejor que podemos, entre la piscina, la playa y alguna otra actividad para que las peques estén distraídas.

En Julio han estado realizando un curso de natación que las tenía casi toda la mañana ocupadas. La peque ha hecho el curso de iniciación y la mayor el de perfeccionamiento. Se lo han pasado muy bien y lo más importante es que han aprendido mucho. Les ha gustado tanto que en Agosto continuarán otros quince día más, así están ocupadas mientras nosotros trabajamos. ¡Hay que ir haciendo malabares para que ellas puedan disfrutar del verano en los ratitos que no estamos!😅

Por las tardes al estar los dos en casa vamos haciendo diferentes actividades, a veces nos bajamos a la piscina, otras nos acercamos un ratito a la playa y otras veces quedan con amiguitas para jugar (patinar, montar en bici, hacer manualidades, inventarse coreografías, etc). 

También hemos disfrutado de las fiestas de nuestro barrio que han sido a finales de Julio. Son muy divertidas y tienen muchas actividades para pequeños y mayores. Una de las cosa que nos encanta es visitar las calles, éstas son adornadas por lo vecinos con materiales reciclados y cada calle tiene una temática diferente. La mejor adornada se lleva un premio y una placa que se coloca junto a la placa del nombre de la calle. Otro clásico es acudir a ver el desfile de disfraces, son geniales, divertidos y originales. Lo pasamos en grande al ritmo de la música a la vez que nos reímos un rato.

El verano está siendo muy completo, pero tengo ganas de que llegue el momento de irnos de vacaciones, cambiar por completo de aires, descubrir lugares nuevos, dejarme sorprender y descansar.  El hecho de no tener que ir con prisas y saber que no hay que correr, ya es un placer.


30 minutos diarios

Hola, ya voy notando que es primavera, brilla el sol y los días se alargan. A mí todo esto me motiva y me da la sensación de que ten...