Por fin hoy después de mucho tiempo sin escribir, me animo a continuar con este post y terminar con la historia de su llegada al mundo. Como indicaba en el anterior post , llegamos al hospital a las seis y media de la mañana. Una vez allí, me hicieron una exploración y una ecografía y, efectivamente se acercaba el momento pero no era inmediato. Con las pruebas vieron que tenía una fisura y que perdía líquido amniótico, así que me dejaron ingresada para realizarme la cesárea porque mi peque venía de nalgas. Ya en la habitación llamé a mi marido para contarle todo lo que había pasado. Él enseguida se puso a buscar formas de venir a Alicante pues en esas fechas había nevado mucho y estaba todo muy complicado, por ejemplo los trenes Madrid - Alicante estaban fuera de servicio y la alternativa más rápida era el avión. Mientras me estaban preparando para la intervención, una cesárea no deja de ser una intervención quirúrgica, mi marido consiguió que un taxista le llev...
¡No dejes que tu mente te ponga límites!