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De Castillo en Castillo y tiro porque me toca: Castillo de Santa Bárbara

Nos hemos empeñado, mejor dicho, me he empeñado, en que los fines de semana sean diferentes y, se me ha ocurrido una forma divertida y cultural de pasarlos. La idea es visitar los castillos que hay alrededor de Alicante. Así que con la ayuda de Internet saqué una lista de castillos y sus horarios de visita. 
El día perfecto para poder verlos es el domingo ¡no queda otra por mi horario! Los domingos que no tenemos ningún compromiso, nos vamos de excursión, no hay excusas. Eso sí, cargados con la mochila llena de comida y botellas de agua.
Vista de perfil del Castillo, la conocida "Cara del Moro"
De la lista que tenemos ya hemos visitado cuatro castillos, el primero por cercanía tenía que ser el propio castillo que tenemos en la ciudad, el castillo de Santa Bárbara. Además, éste es el único que hemos visitado por libre, sin guía. Yo aproveché ese día para sacar del cajón mi cámara de fotos réflex y poner en práctica todo lo que aprendí en el curso de fotografía al que asistí cuando todavía vivíamos en Madrid. 
Fuimos a visitar el castillo una tarde de mediados de septiembre y nos salió un día muy bueno, aunque en lo alto del castillo soplaba bastante viento. 
Como todos los castillos de la provincia que conozco, este está en lo alto de un monte, el Benacantil. Desde ahí se divisa toda la bahía de Alicante. Bueno, con estos datos ya es suficiente, no es un blog de viajes 😉


Vistas del puerto deportivo de Alicante
Al llegar fuimos a aparcar al parking del castillo, el que más arriba está de entre las varias zonas de parking que hay de camino al castillo. El parking estaba lleno, pero tuvimos suerte y en el momento en que llegamos se fue un coche. ¡Eso que nos ahorramos de cuestas! Porque visitar el castillo no deja de ser un paseo cuesta arriba, así que si te ahorras la cuesta hasta llegar al castillo, mejor que mejor. Allí mismo, en el parking, disparé mis primeras fotos para ir ajustando la cámara a la luz de la tarde, uuuuffff tenía que ponerme a recordar lo que me enseñaron en el curso, al principio estaba un poco liada, pero al final lo conseguí. 

Las peques estaban emocionadas con la visita, estuvieron subiendo a los cañones, asomándose por lo ventanales de la muralla e imaginando que allí vivió una princesa (eso les encanta, en cada castillo que visitamos nos piden un cuento de la princesa que vivió allí).



Durante todo el recorrido vas viendo los restos de una capilla, la puerta de la muralla al castillo, el pozo, la casa del Gobernador, el hospital, el aljibe, el parque de ingenieros, etc. y en lo más alto la torreta. 
Tenemos pendiente volver a visitarlo con un guía para que nos cuente con más detalle qué es cada cosa. He visto en la web de turismo que también se realizan visitas teatralizadas y debe ser bastante interesante, es otra forma de verlo y seguro que a las peques le gusta más que el típico guía hablando, aunque me han demostrado que pueden, porque en otras visitas con guía han estado súper atentas.




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