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Alicante, Spain
Soy una mamá Alicantina viviendo de nuevo en Alicante y, en éste pequeño cajón de sastre os contaré como vivo la maternidad, la crianza de los hijos, mis dudas, miedos, pensamientos...en general, MI MUNDO. Si queréis podéis escribirme. ¡Espero que os guste!

domingo, 13 de agosto de 2017

Me lío y no termino...





Estamos en la cuenta atrás para disfrutar de nuestras vacaciones pero estas dos últimas semana todas las tardes hemos tenido un plan diferente y ¡No hemos paramos ni un momento! Así que tengo que ponerme ya en serio a descartar de mi lista aquellas actividades que no vamos a hacer, y empezar a planificar cada día del viaje para ir un poco organizadosComo vamos tan atareados no encuentro el momento de sentarme para hacerlo, y si me siento no puedo evitar ponerme a escribir por aquí y al final no hago nada más. Encima este fin de semana ha sido el cumpleaños de mi madre y hemos estado de celebración y con planes familiares de lo más diversos, así que tampoco he hecho nada😁.

Ya os contaré a la vuelta de mis vacaciones si he sido capaz de buscar un momento o al final lo he dejado todo manga por hombro y nos hemos ido a la aventura!!!

miércoles, 9 de agosto de 2017

Planificando las vacaciones...





Ya queda menos para irnos de vacaciones, así que estoy en plena recopilación de lugares para visitar y actividades que se puedan realizar en familia en el destino elegido. La verdad es que con la ayuda de Internet ya tengo una lista impresionante de cosillas interesantes para hacer, luego me tocará ir repasándolas una a una y viendo cuáles se ajustan más a nuestros planes y sobre todo al tiempo que disponemos.
Mientras tanto, aquí estamos pasando el verano lo mejor que podemos, entre la piscina, la playa y alguna otra actividad para que las peques estén distraídas.

En Julio han estado realizando un curso de natación que las tenía casi toda la mañana ocupadas. La peque ha hecho el curso de iniciación y la mayor el de perfeccionamiento. Se lo han pasado muy bien y lo más importante es que han aprendido mucho. Les ha gustado tanto que en Agosto continuarán otros quince día más, así están ocupadas mientras nosotros trabajamos. ¡Hay que ir haciendo malabares para que ellas puedan disfrutar del verano en los ratitos que no estamos!😅

Por las tardes al estar los dos en casa vamos haciendo diferentes actividades, a veces nos bajamos a la piscina, otras nos acercamos un ratito a la playa y otras veces quedan con amiguitas para jugar (patinar, montar en bici, hacer manualidades, inventarse coreografías, etc). 

También hemos disfrutado de las fiestas de nuestro barrio que han sido a finales de Julio. Son muy divertidas y tienen muchas actividades para pequeños y mayores. Una de las cosa que nos encanta es visitar las calles, éstas son adornadas por lo vecinos con materiales reciclados y cada calle tiene una temática diferente. La mejor adornada se lleva un premio y una placa que se coloca junto a la placa del nombre de la calle. Otro clásico es acudir a ver el desfile de disfraces, son geniales, divertidos y originales. Lo pasamos en grande al ritmo de la música a la vez que nos reímos un rato.

El verano está siendo muy completo, pero tengo ganas de que llegue el momento de irnos de vacaciones, cambiar por completo de aires, descubrir lugares nuevos, dejarme sorprender y descansar.  El hecho de no tener que ir con prisas y saber que no hay que correr, ya es un placer.


jueves, 27 de abril de 2017

De Castillo en Castillo y tiro porque me toca: Castillo de Elda

Hoy os voy a contar la excursión al tercer castillo de nuestra lista, el Castillo de Elda y sus Casas Cueva.
Visitando la web del ayuntamiento de Elda vi que se realizaban visitas guiadas gratuitas los domingos por la mañana, desde las 11:00 hasta las 13:00. Sólo hay que esperar en la puerta del castillo a la guía y ya está.

Como viene siendo habitual, ese domingo por la mañana antes de salir preparamos bocadillos, fruta y botellas de agua para nuestro almuerzo. Así que, con todo listo montamos en el coche camino de Elda. Ésta vez el GPS no nos llevó por ningún atajo, nos llevó perfectamente por la autovía hasta llegar a las faldas del castillo. 

El Castillo está en un pequeño cerro junto al río Vinalopó, se accede a él por un camino asfaltado que termina en una explanada con un mirador, desde el que se puede ver todo el pueblo. 
Una vez en la explanada, fuimos a la puerta del castillo. Como no vimos a nadie, no  nos contestaban al llamar a la puerta, y no ver ningún cartel que nos indicara donde había que esperar a la guía, decidimos dar una vuelta alrededor del castillo, por si había otra puerta. Al final resultó ser un curioso paseo por medio del campo que sólo nos sirvió para comprobar que no había ninguna entrada más. Otra vez en la explanada, decididos a dar más tiempo a la guía para que llegara, aprovechamos para contemplar las vistas desde el mirador y hacer unas fotos. Evidentemente, las fotos las saqué con mi cámara réflex, que últimamente me acompaña a todas partes. Al rato nos dimos cuenta de que había gente esperando en las escaleras que hay en un lado de la explanada. Decidí acercarme a preguntar y me comentaron que la guía estaba terminando la visita anterior y que en breve volvía a subir a la puerta del castillo para comenzar otra visita. 

El Castillo de Elda

Vistas desde el mirador
Vistas desde el mirador

Efectivamente, al poco llegó la guía y pudimos comenzar la visita. La chica fue majísima en todo momento y muy atenta con los peques
El castillo es pequeñito pero está restaurado y se puede ver perfectamente lo que fue en su época. La guía nos explicó su historia y nos enseñó sus habitáculos más destacados: la casa del gobernador, donde ahora se celebran bodas civiles, el calabozo, donde nos explicó el sistema que utilizaban para entregarles la comida a los presos y la torre, donde vimos una pequeña exposición de piezas de cerámica. Al subir a lo más alto pudimos contemplar las vistas y la guía nos explicó que se vía el Castillo de Sax y otras curiosidades. Mis peques hicieron amistad con otra nena que estaba con sus papis y estuvieron un ratito correteando y jugando.


Puerta de entrada al Castillo
Y entrada a la casa del Gobernador
Entrada al calabozo




Escaleras de entrada a la Torre

La Torre














Una vez terminada la visita del Castillo, nos dirigimos con la guía a las casas cueva que hay justo debajo del castillo. Aquí ya no nos acompañó la amiguita con la que habían estado jugando en el castillo porque ya habían visitado antes las casas cuevas con sus papás. Debajo del castillo hay tres casas cueva. Originalmente cada casa era independiente de las demás, pero al pasar a ser propiedad del ayuntamiento, las unieron  para hacer una exposición. En ellas hay una muestra de la vida cotidiana de la zona, con sus instrumentos y herramientas de trabajo y de la casa. Se ve cómo fueron esas casas por dentro y cómo vivía la gente de la época. Todo lo que hay en ellas han sido donaciones de los habitantes del pueblo. Las peques, sobre todo la mayor, estuvieron encantadas con la visita, recorriendo sus pasillos y sus escaleras mientras preguntaban por todo lo que veían.



Mesa y máquina de coser



Mesa de trabajo de la cocina

Dormitorio del bebé



Mesa del comedor




Recibidor
Habitación de matrimonio 

Foto de los años 60 antes de ser
reconstruido el Castillo y las Casas Cuevas




Cocina
Al terminar decidimos dar una vuelta por la Sierra del Cid y buscar la ruta de senderismo que nos había recomendado la guía durante la visita. Cuando dimos con el inicio de la ruta, vimos que no estábamos preparados para hacerla. Tiene un principio un poco complicado y no llevábamos el calzado adecuado ninguno de los cuatro y tampoco la vimos viable para la peque,  la mayor sí podría hacer esa ruta pero la peque aún no.
Estuvimos allí almorzando en plena naturaleza y al terminar nos fuimos a casa. Esta ruta de senderimo la tendremos en mente para más adelante!






lunes, 3 de abril de 2017

De Castillo en Castillo y tiro porque me toca: El Castillo de la Mola

Vista aérea del Castillo y el  Santuario
Siguiendo con nuestras escapadas a visitar castillos hoy os cuento el segundo castillo que visitamos, el Castillo de la Mola y el Santuario de Santa María Magdalena en Novelda, Alicante.

Ese día las peques estaban muy contentas porque venían sus abuelos. Lo pasaron genial en el coche camino al castillo mientras iban preguntando si nos seguían los abuelos en su coche. Tuvimos momentos de risa gracias al GPS que seleccionó la ruta más corta pero también las más accidentada, nos llevó por un camino de tierra, piedras y muy estrecho, parecía que nos estábamos alejando del castillo en vez de acercarnos. Mi suegra nos llamó por teléfono para preguntar si estábamos seguros de si ese era el camino, al mismo tiempo la oíamos, gracias al manos libres del coche, como iba diciéndole a su marido cuidado con la piedra, eso es muy estrecho, no te acerques a ese muro, etc.
Al final llegamos bien, el camino elegido por el GPS nos evitó atravesar el pueblo y en teoría era la ruta más rápida, eso sí, al volver, cruzamos el pueblo.

Una vez que llegamos al castillo dejamos el coche en el parking, cogimos nuestra mochila con el pinic y mi cámara de fotos del maletero, imprescindible últimamente. 
En la zona del parking mismo hay un par de mesitas con bancos para tomarse algo, pero la verdad, no invitaba mucho a ello porque ese día en concreto estaban sucias, había bolsas, papeles y restos de  comida. 
Para llegar al castillo hay un camino que va bordeando el monte y, como no, en vez de ir por el camino mis peques estuvieron escalando, ellas iban por la parte más difícil seguidas de su papá mientras yo aprovechaba y les hacia fotos.



Torre de los tres picos
El Castillo está casi todo en ruinas, quedan los restos de la muralla que lo rodeaba, la puerta principal y una de las torres que se conoce con el nombre de Torre de los tres picos. Por lo que nos dijeron es la única de esas características que se conserva en toda España. 
Pudimos subir a la Torre por unas escaleras de piedra; hay un tramo que no tiene ventanas y está muy oscuro, pero gracias a la linterna del móvil pudimos iluminar los escalones para no tropezarnos. 
Dentro de la torre hay una habitación cuyo propósito no está claro, quizás el algún momento sirvió para algo importante. Hoy día sólo es una habitáculo vacío donde puedes dejar volar tu imaginación como hicieron mis peques y pensar que ahí vivió una princesa y su dragón... Una vez arriba las vistas están muy bien, se puede apreciar mucho mejor la planta del castillo y los restos de piedras que quedan.


Junto al castillo se encuentra también el Santuario de María Magdalena. Es una maravilla arquitectónica inspirada en el modernismo catalán, vale la pena ir a verlo. Alrededor del Santuario hay varias zonas de pinic. Nosotros aprovechamos una de ellas para tomar nuestro almuerzo. Cuando comes al aire libre da la sensación de que todo sabe mejor. Mientras estábamos almorzando las peques estuvieron jugando, corriendo y, en definitiva, disfrutando.

La visita fue ideal para pasar la mañana, llegamos a casa justo a la hora de comer, descansar un poco para reponer fuerzas para seguir por la tarde haciendo más actividades con las peques.

viernes, 24 de marzo de 2017

¡El regalo de papá!

Este año hemos pensado en hacerle un regalo original a papá y la idea que hemos tenido ha sido escribir un cuento personalizado. En Internet existen varias web que ofertan esa posibilidad pero pensé que le gustaría mucho más y, sobre todo que las peques lo disfrutarían muchos más, si se lo hacían sus hijas con sus propias manos. El cuento lo ha escrito la mayor de su puño y letra y las ilustraciones las han dibujado entre las dos, cada dibujo ilustra una parte de la historia.

Os cuento el proceso: Hace dos semanas, un lunes después de comer nos pusimos a pensar la historia y en un momento ya teníamos el primer borrador. Fue muy fácil de hacer, entre las dos se dedicaron a pensar en las cosas que hacen con papá, lo que les gusta de él y demás. Así en muy poco tiempo teníamos ya un pequeño relato.
Lo más lento ha sido pasarlo a limpio, la mayor iba escribiendo poco a poco y fijándose muy bien para no cometer faltas de ortografía porque estaba usando un boli. Además teníamos que hacerlo a escondidas o aprovechando los viajes de papá para ir avanzado. Mientras no trabajábamos en el libro, lo guardábamos en un sitio seguro para que papá no lo encontrara. Entre la ilusión de hacerlo y la emoción de que no nos pillara hemos pasado  momentos muy divertidos que no olvidaré.

El libro consta de portada y contraportada, de una dedicatoria y cinco hojas. Cada una de ellas tiene un dibujo hecho con mucho amor para su papá. Han puesto de su imaginación en cada uno de ellos y han quedado unas ilustraciones muy bonitos y originales. 

Un día por la mañana a escondidas sin que mi marido se diese cuenta, lleve las hojas a plastificar y a encuadernar, de ésta manera se conservará mejor y podremos leerlo y mirarlo sin miedo a estropearlo. 

El mismo día del Padre por la mañana envolvimos el regalo aprovechando el paseo que suele darse con nuestro perro Coco, los días anteriores no tuvimos ocasión de hacerlo  ¡así que ese era nuestro momento! Entre las tres elegimos el papel, le hicimos una pegatina felicitándole el día del padre y la mayor además le hizo una tarjeta. Todo esto lo hicimos con un poco de ligereza para que no nos pillara. 

Las peques decidieron entregarle el regalo a la hora de la comida, ese día comíamos con mis suegros en un restaurante en la playa. El regalo se lo entregaron entre los entrantes y el primer plato, estaban ya cansada de esperar y se hacia muy largo, no solo por la ilusión de dárselo si no porque el restaurante estaba llenísimo y hubo bastantes problemas con el servicio. Lo más importante es que al papá le gustó mucho su regalo, allí mismo lo leyó y, a pesar de incidente del restaurante, lo pasmos muy bien. 

Aprovechando que la comida era en un restaurante del paseo de la playa, antes y después de comer, las peques estuvieron jugando en la arena, construyendo castillos, dando volteretas y enterrando sus pies y piernas para parecer sirenas. Cuando el sol dejó de dar en la playa nos fuimos a casa y las peques fueron directas a la bañera para quitarse toda la arena que llevaban encima.


miércoles, 15 de marzo de 2017

¡Sorpresa!

Éste sábado por la tarde le dimos una sorpresa a mi marido por su cumpleaños.  Con un poco de retraso la verdad, porque su cumple fue en diciembre, pero ha valido la pena esperar (en esta familia no sé que está pasando con los cumpleaños que caen en diciembre, que al final acabamos celebrándolos meses después). 

Le hemos regalado un "SCAPE ROOM". En septiembre del año pasado por primera vez disfrutamos de ésta experiencia en la misma empresa donde le hemos organizado la sorpresa; estuvimos jugando en otra sala distinta y nos encantó a todos. Así que, como nos quedaba pendiente por hacer la otra sesión, se nos ocurrió que sería un buen regalo. No sé si sabéis en que consiste, bueno lo explico un poco, es un local con una o varias salas donde tienes 60 minutos para conseguir resolver un enigma y salir de la habitación. Cada una de las estancias tiene una temática distinta y están llenas de acertijos, objetos extraños y candados que abren puertas, armarios o lo que sea. ¡Es súper divertido y emocionante!

La sorpresa la he mantenido en secreto durante casi un mes, aunque el mismo día que iba a ser sorprendido casi me da la risa cuando le estaba contando que habíamos quedado con una amiga en un centro comercial cercano para que le aconsejara sobre un smartwatch. No podía ni mirarle a la cara mientras se lo contaba, no quería que sospechara que le estaba mintiendo. Mi madre y mi hermana eran cómplices de la sorpresa, así que me hacían el favor de pasar ese ratito con las peques. 

Camino del centro comercial donde habíamos quedado (porque el local de scape room está muy cerca de ahí) yo iba súper nerviosa, miraba el reloj disimuladamente porque no quería ser la primera en llegar. La idea era encontrarnos en una de las cafeterías que hay por allí y así sorprenderle, y luego sin explicarle nada llevarlo a realizar el juego.

Cuando llegamos al centro comercial fuimos a la zona de las cafeterías pero justo de camino, al pie de unas escaleras mecánicas nos cruzamos con una de las parejas. Si nos veis disimular mientras nos hacíamos los sorprendidos y comentado la casualidad de vernos, yo no podía retener mi risa tonta ni mi nerviosismo. 
Al final cuando estuvimos todos juntos en la cafetería le contamos que estábamos allí para celebrar su cumpleaños y nos lo llevemos dando un paseo hacia su sorpresa de verdad. Nada mas salir del centro comercial empezó a sospechar a donde íbamos y le gustó la idea.  

La sorpresa fue todo un éxito, lo pasamos genial, conseguimos salir a tiempo de la habitación y pudimos decir  ¡RETO CONSEGUIDO!

viernes, 10 de marzo de 2017

De Castillo en Castillo y tiro porque me toca: Castillo de Santa Bárbara

Nos hemos empeñado, mejor dicho, me he empeñado, en que los fines de semana sean diferentes y, se me ha ocurrido una forma divertida y cultural de pasarlos. La idea es visitar los castillos que hay alrededor de Alicante. Así que con la ayuda de Internet saqué una lista de castillos y sus horarios de visita. 
El día perfecto para poder verlos es el domingo ¡no queda otra por mi horario! Los domingos que no tenemos ningún compromiso, nos vamos de excursión, no hay excusas. Eso sí, cargados con la mochila llena de comida y botellas de agua.
Vista de perfil del Castillo, la conocida "Cara del Moro"
De la lista que tenemos ya hemos visitado cuatro castillos, el primero por cercanía tenía que ser el propio castillo que tenemos en la ciudad, el castillo de Santa Bárbara. Además, éste es el único que hemos visitado por libre, sin guía. Yo aproveché ese día para sacar del cajón mi cámara de fotos réflex y poner en práctica todo lo que aprendí en el curso de fotografía al que asistí cuando todavía vivíamos en Madrid. 
Fuimos a visitar el castillo una tarde de mediados de septiembre y nos salió un día muy bueno, aunque en lo alto del castillo soplaba bastante viento. 
Como todos los castillos de la provincia que conozco, este está en lo alto de un monte, el Benacantil. Desde ahí se divisa toda la bahía de Alicante. Bueno, con estos datos ya es suficiente, no es un blog de viajes 😉


Vistas del puerto deportivo de Alicante
Al llegar fuimos a aparcar al parking del castillo, el que más arriba está de entre las varias zonas de parking que hay de camino al castillo. El parking estaba lleno, pero tuvimos suerte y en el momento en que llegamos se fue un coche. ¡Eso que nos ahorramos de cuestas! Porque visitar el castillo no deja de ser un paseo cuesta arriba, así que si te ahorras la cuesta hasta llegar al castillo, mejor que mejor. Allí mismo, en el parking, disparé mis primeras fotos para ir ajustando la cámara a la luz de la tarde, uuuuffff tenía que ponerme a recordar lo que me enseñaron en el curso, al principio estaba un poco liada, pero al final lo conseguí. 

Las peques estaban emocionadas con la visita, estuvieron subiendo a los cañones, asomándose por lo ventanales de la muralla e imaginando que allí vivió una princesa (eso les encanta, en cada castillo que visitamos nos piden un cuento de la princesa que vivió allí).



Durante todo el recorrido vas viendo los restos de una capilla, la puerta de la muralla al castillo, el pozo, la casa del Gobernador, el hospital, el aljibe, el parque de ingenieros, etc. y en lo más alto la torreta. 
Tenemos pendiente volver a visitarlo con un guía para que nos cuente con más detalle qué es cada cosa. He visto en la web de turismo que también se realizan visitas teatralizadas y debe ser bastante interesante, es otra forma de verlo y seguro que a las peques le gusta más que el típico guía hablando, aunque me han demostrado que pueden, porque en otras visitas con guía han estado súper atentas.