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Alicante, Spain
Soy una mamá Alicantina viviendo de nuevo en Alicante y, en éste pequeño cajón de sastre os contaré como vivo la maternidad, la crianza de los hijos, mis dudas, miedos, pensamientos...en general, MI MUNDO. Si queréis podéis escribirme. ¡Espero que os guste!

domingo, 13 de agosto de 2017

Me lío y no termino...





Estamos en la cuenta atrás para disfrutar de nuestras vacaciones pero estas dos últimas semana todas las tardes hemos tenido un plan diferente y ¡No hemos paramos ni un momento! Así que tengo que ponerme ya en serio a descartar de mi lista aquellas actividades que no vamos a hacer, y empezar a planificar cada día del viaje para ir un poco organizadosComo vamos tan atareados no encuentro el momento de sentarme para hacerlo, y si me siento no puedo evitar ponerme a escribir por aquí y al final no hago nada más. Encima este fin de semana ha sido el cumpleaños de mi madre y hemos estado de celebración y con planes familiares de lo más diversos, así que tampoco he hecho nada😁.

Ya os contaré a la vuelta de mis vacaciones si he sido capaz de buscar un momento o al final lo he dejado todo manga por hombro y nos hemos ido a la aventura!!!

miércoles, 9 de agosto de 2017

Planificando las vacaciones...





Ya queda menos para irnos de vacaciones, así que estoy en plena recopilación de lugares para visitar y actividades que se puedan realizar en familia en el destino elegido. La verdad es que con la ayuda de Internet ya tengo una lista impresionante de cosillas interesantes para hacer, luego me tocará ir repasándolas una a una y viendo cuáles se ajustan más a nuestros planes y sobre todo al tiempo que disponemos.
Mientras tanto, aquí estamos pasando el verano lo mejor que podemos, entre la piscina, la playa y alguna otra actividad para que las peques estén distraídas.

En Julio han estado realizando un curso de natación que las tenía casi toda la mañana ocupadas. La peque ha hecho el curso de iniciación y la mayor el de perfeccionamiento. Se lo han pasado muy bien y lo más importante es que han aprendido mucho. Les ha gustado tanto que en Agosto continuarán otros quince día más, así están ocupadas mientras nosotros trabajamos. ¡Hay que ir haciendo malabares para que ellas puedan disfrutar del verano en los ratitos que no estamos!😅

Por las tardes al estar los dos en casa vamos haciendo diferentes actividades, a veces nos bajamos a la piscina, otras nos acercamos un ratito a la playa y otras veces quedan con amiguitas para jugar (patinar, montar en bici, hacer manualidades, inventarse coreografías, etc). 

También hemos disfrutado de las fiestas de nuestro barrio que han sido a finales de Julio. Son muy divertidas y tienen muchas actividades para pequeños y mayores. Una de las cosa que nos encanta es visitar las calles, éstas son adornadas por lo vecinos con materiales reciclados y cada calle tiene una temática diferente. La mejor adornada se lleva un premio y una placa que se coloca junto a la placa del nombre de la calle. Otro clásico es acudir a ver el desfile de disfraces, son geniales, divertidos y originales. Lo pasamos en grande al ritmo de la música a la vez que nos reímos un rato.

El verano está siendo muy completo, pero tengo ganas de que llegue el momento de irnos de vacaciones, cambiar por completo de aires, descubrir lugares nuevos, dejarme sorprender y descansar.  El hecho de no tener que ir con prisas y saber que no hay que correr, ya es un placer.


jueves, 27 de abril de 2017

De Castillo en Castillo y tiro porque me toca: Castillo de Elda

Hoy os voy a contar la excursión al tercer castillo de nuestra lista, el Castillo de Elda y sus Casas Cueva.
Visitando la web del ayuntamiento de Elda vi que se realizaban visitas guiadas gratuitas los domingos por la mañana, desde las 11:00 hasta las 13:00. Sólo hay que esperar en la puerta del castillo a la guía y ya está.

Como viene siendo habitual, ese domingo por la mañana antes de salir preparamos bocadillos, fruta y botellas de agua para nuestro almuerzo. Así que, con todo listo montamos en el coche camino de Elda. Ésta vez el GPS no nos llevó por ningún atajo, nos llevó perfectamente por la autovía hasta llegar a las faldas del castillo. 

El Castillo está en un pequeño cerro junto al río Vinalopó, se accede a él por un camino asfaltado que termina en una explanada con un mirador, desde el que se puede ver todo el pueblo. 
Una vez en la explanada, fuimos a la puerta del castillo. Como no vimos a nadie, no  nos contestaban al llamar a la puerta, y no ver ningún cartel que nos indicara donde había que esperar a la guía, decidimos dar una vuelta alrededor del castillo, por si había otra puerta. Al final resultó ser un curioso paseo por medio del campo que sólo nos sirvió para comprobar que no había ninguna entrada más. Otra vez en la explanada, decididos a dar más tiempo a la guía para que llegara, aprovechamos para contemplar las vistas desde el mirador y hacer unas fotos. Evidentemente, las fotos las saqué con mi cámara réflex, que últimamente me acompaña a todas partes. Al rato nos dimos cuenta de que había gente esperando en las escaleras que hay en un lado de la explanada. Decidí acercarme a preguntar y me comentaron que la guía estaba terminando la visita anterior y que en breve volvía a subir a la puerta del castillo para comenzar otra visita. 

El Castillo de Elda

Vistas desde el mirador
Vistas desde el mirador

Efectivamente, al poco llegó la guía y pudimos comenzar la visita. La chica fue majísima en todo momento y muy atenta con los peques
El castillo es pequeñito pero está restaurado y se puede ver perfectamente lo que fue en su época. La guía nos explicó su historia y nos enseñó sus habitáculos más destacados: la casa del gobernador, donde ahora se celebran bodas civiles, el calabozo, donde nos explicó el sistema que utilizaban para entregarles la comida a los presos y la torre, donde vimos una pequeña exposición de piezas de cerámica. Al subir a lo más alto pudimos contemplar las vistas y la guía nos explicó que se vía el Castillo de Sax y otras curiosidades. Mis peques hicieron amistad con otra nena que estaba con sus papis y estuvieron un ratito correteando y jugando.


Puerta de entrada al Castillo
Y entrada a la casa del Gobernador
Entrada al calabozo




Escaleras de entrada a la Torre

La Torre














Una vez terminada la visita del Castillo, nos dirigimos con la guía a las casas cueva que hay justo debajo del castillo. Aquí ya no nos acompañó la amiguita con la que habían estado jugando en el castillo porque ya habían visitado antes las casas cuevas con sus papás. Debajo del castillo hay tres casas cueva. Originalmente cada casa era independiente de las demás, pero al pasar a ser propiedad del ayuntamiento, las unieron  para hacer una exposición. En ellas hay una muestra de la vida cotidiana de la zona, con sus instrumentos y herramientas de trabajo y de la casa. Se ve cómo fueron esas casas por dentro y cómo vivía la gente de la época. Todo lo que hay en ellas han sido donaciones de los habitantes del pueblo. Las peques, sobre todo la mayor, estuvieron encantadas con la visita, recorriendo sus pasillos y sus escaleras mientras preguntaban por todo lo que veían.



Mesa y máquina de coser



Mesa de trabajo de la cocina

Dormitorio del bebé



Mesa del comedor




Recibidor
Habitación de matrimonio 

Foto de los años 60 antes de ser
reconstruido el Castillo y las Casas Cuevas




Cocina
Al terminar decidimos dar una vuelta por la Sierra del Cid y buscar la ruta de senderismo que nos había recomendado la guía durante la visita. Cuando dimos con el inicio de la ruta, vimos que no estábamos preparados para hacerla. Tiene un principio un poco complicado y no llevábamos el calzado adecuado ninguno de los cuatro y tampoco la vimos viable para la peque,  la mayor sí podría hacer esa ruta pero la peque aún no.
Estuvimos allí almorzando en plena naturaleza y al terminar nos fuimos a casa. Esta ruta de senderimo la tendremos en mente para más adelante!






lunes, 3 de abril de 2017

De Castillo en Castillo y tiro porque me toca: El Castillo de la Mola

Vista aérea del Castillo y el  Santuario
Siguiendo con nuestras escapadas a visitar castillos hoy os cuento el segundo castillo que visitamos, el Castillo de la Mola y el Santuario de Santa María Magdalena en Novelda, Alicante.

Ese día las peques estaban muy contentas porque venían sus abuelos. Lo pasaron genial en el coche camino al castillo mientras iban preguntando si nos seguían los abuelos en su coche. Tuvimos momentos de risa gracias al GPS que seleccionó la ruta más corta pero también las más accidentada, nos llevó por un camino de tierra, piedras y muy estrecho, parecía que nos estábamos alejando del castillo en vez de acercarnos. Mi suegra nos llamó por teléfono para preguntar si estábamos seguros de si ese era el camino, al mismo tiempo la oíamos, gracias al manos libres del coche, como iba diciéndole a su marido cuidado con la piedra, eso es muy estrecho, no te acerques a ese muro, etc.
Al final llegamos bien, el camino elegido por el GPS nos evitó atravesar el pueblo y en teoría era la ruta más rápida, eso sí, al volver, cruzamos el pueblo.

Una vez que llegamos al castillo dejamos el coche en el parking, cogimos nuestra mochila con el pinic y mi cámara de fotos del maletero, imprescindible últimamente. 
En la zona del parking mismo hay un par de mesitas con bancos para tomarse algo, pero la verdad, no invitaba mucho a ello porque ese día en concreto estaban sucias, había bolsas, papeles y restos de  comida. 
Para llegar al castillo hay un camino que va bordeando el monte y, como no, en vez de ir por el camino mis peques estuvieron escalando, ellas iban por la parte más difícil seguidas de su papá mientras yo aprovechaba y les hacia fotos.



Torre de los tres picos
El Castillo está casi todo en ruinas, quedan los restos de la muralla que lo rodeaba, la puerta principal y una de las torres que se conoce con el nombre de Torre de los tres picos. Por lo que nos dijeron es la única de esas características que se conserva en toda España. 
Pudimos subir a la Torre por unas escaleras de piedra; hay un tramo que no tiene ventanas y está muy oscuro, pero gracias a la linterna del móvil pudimos iluminar los escalones para no tropezarnos. 
Dentro de la torre hay una habitación cuyo propósito no está claro, quizás el algún momento sirvió para algo importante. Hoy día sólo es una habitáculo vacío donde puedes dejar volar tu imaginación como hicieron mis peques y pensar que ahí vivió una princesa y su dragón... Una vez arriba las vistas están muy bien, se puede apreciar mucho mejor la planta del castillo y los restos de piedras que quedan.


Junto al castillo se encuentra también el Santuario de María Magdalena. Es una maravilla arquitectónica inspirada en el modernismo catalán, vale la pena ir a verlo. Alrededor del Santuario hay varias zonas de pinic. Nosotros aprovechamos una de ellas para tomar nuestro almuerzo. Cuando comes al aire libre da la sensación de que todo sabe mejor. Mientras estábamos almorzando las peques estuvieron jugando, corriendo y, en definitiva, disfrutando.

La visita fue ideal para pasar la mañana, llegamos a casa justo a la hora de comer, descansar un poco para reponer fuerzas para seguir por la tarde haciendo más actividades con las peques.

viernes, 24 de marzo de 2017

¡El regalo de papá!

Este año hemos pensado en hacerle un regalo original a papá y la idea que hemos tenido ha sido escribir un cuento personalizado. En Internet existen varias web que ofertan esa posibilidad pero pensé que le gustaría mucho más y, sobre todo que las peques lo disfrutarían muchos más, si se lo hacían sus hijas con sus propias manos. El cuento lo ha escrito la mayor de su puño y letra y las ilustraciones las han dibujado entre las dos, cada dibujo ilustra una parte de la historia.

Os cuento el proceso: Hace dos semanas, un lunes después de comer nos pusimos a pensar la historia y en un momento ya teníamos el primer borrador. Fue muy fácil de hacer, entre las dos se dedicaron a pensar en las cosas que hacen con papá, lo que les gusta de él y demás. Así en muy poco tiempo teníamos ya un pequeño relato.
Lo más lento ha sido pasarlo a limpio, la mayor iba escribiendo poco a poco y fijándose muy bien para no cometer faltas de ortografía porque estaba usando un boli. Además teníamos que hacerlo a escondidas o aprovechando los viajes de papá para ir avanzado. Mientras no trabajábamos en el libro, lo guardábamos en un sitio seguro para que papá no lo encontrara. Entre la ilusión de hacerlo y la emoción de que no nos pillara hemos pasado  momentos muy divertidos que no olvidaré.

El libro consta de portada y contraportada, de una dedicatoria y cinco hojas. Cada una de ellas tiene un dibujo hecho con mucho amor para su papá. Han puesto de su imaginación en cada uno de ellos y han quedado unas ilustraciones muy bonitos y originales. 

Un día por la mañana a escondidas sin que mi marido se diese cuenta, lleve las hojas a plastificar y a encuadernar, de ésta manera se conservará mejor y podremos leerlo y mirarlo sin miedo a estropearlo. 

El mismo día del Padre por la mañana envolvimos el regalo aprovechando el paseo que suele darse con nuestro perro Coco, los días anteriores no tuvimos ocasión de hacerlo  ¡así que ese era nuestro momento! Entre las tres elegimos el papel, le hicimos una pegatina felicitándole el día del padre y la mayor además le hizo una tarjeta. Todo esto lo hicimos con un poco de ligereza para que no nos pillara. 

Las peques decidieron entregarle el regalo a la hora de la comida, ese día comíamos con mis suegros en un restaurante en la playa. El regalo se lo entregaron entre los entrantes y el primer plato, estaban ya cansada de esperar y se hacia muy largo, no solo por la ilusión de dárselo si no porque el restaurante estaba llenísimo y hubo bastantes problemas con el servicio. Lo más importante es que al papá le gustó mucho su regalo, allí mismo lo leyó y, a pesar de incidente del restaurante, lo pasmos muy bien. 

Aprovechando que la comida era en un restaurante del paseo de la playa, antes y después de comer, las peques estuvieron jugando en la arena, construyendo castillos, dando volteretas y enterrando sus pies y piernas para parecer sirenas. Cuando el sol dejó de dar en la playa nos fuimos a casa y las peques fueron directas a la bañera para quitarse toda la arena que llevaban encima.


miércoles, 15 de marzo de 2017

¡Sorpresa!

Éste sábado por la tarde le dimos una sorpresa a mi marido por su cumpleaños.  Con un poco de retraso la verdad, porque su cumple fue en diciembre, pero ha valido la pena esperar (en esta familia no sé que está pasando con los cumpleaños que caen en diciembre, que al final acabamos celebrándolos meses después). 

Le hemos regalado un "SCAPE ROOM". En septiembre del año pasado por primera vez disfrutamos de ésta experiencia en la misma empresa donde le hemos organizado la sorpresa; estuvimos jugando en otra sala distinta y nos encantó a todos. Así que, como nos quedaba pendiente por hacer la otra sesión, se nos ocurrió que sería un buen regalo. No sé si sabéis en que consiste, bueno lo explico un poco, es un local con una o varias salas donde tienes 60 minutos para conseguir resolver un enigma y salir de la habitación. Cada una de las estancias tiene una temática distinta y están llenas de acertijos, objetos extraños y candados que abren puertas, armarios o lo que sea. ¡Es súper divertido y emocionante!

La sorpresa la he mantenido en secreto durante casi un mes, aunque el mismo día que iba a ser sorprendido casi me da la risa cuando le estaba contando que habíamos quedado con una amiga en un centro comercial cercano para que le aconsejara sobre un smartwatch. No podía ni mirarle a la cara mientras se lo contaba, no quería que sospechara que le estaba mintiendo. Mi madre y mi hermana eran cómplices de la sorpresa, así que me hacían el favor de pasar ese ratito con las peques. 

Camino del centro comercial donde habíamos quedado (porque el local de scape room está muy cerca de ahí) yo iba súper nerviosa, miraba el reloj disimuladamente porque no quería ser la primera en llegar. La idea era encontrarnos en una de las cafeterías que hay por allí y así sorprenderle, y luego sin explicarle nada llevarlo a realizar el juego.

Cuando llegamos al centro comercial fuimos a la zona de las cafeterías pero justo de camino, al pie de unas escaleras mecánicas nos cruzamos con una de las parejas. Si nos veis disimular mientras nos hacíamos los sorprendidos y comentado la casualidad de vernos, yo no podía retener mi risa tonta ni mi nerviosismo. 
Al final cuando estuvimos todos juntos en la cafetería le contamos que estábamos allí para celebrar su cumpleaños y nos lo llevemos dando un paseo hacia su sorpresa de verdad. Nada mas salir del centro comercial empezó a sospechar a donde íbamos y le gustó la idea.  

La sorpresa fue todo un éxito, lo pasamos genial, conseguimos salir a tiempo de la habitación y pudimos decir  ¡RETO CONSEGUIDO!

viernes, 10 de marzo de 2017

De Castillo en Castillo y tiro porque me toca: Castillo de Santa Bárbara

Nos hemos empeñado, mejor dicho, me he empeñado, en que los fines de semana sean diferentes y, se me ha ocurrido una forma divertida y cultural de pasarlos. La idea es visitar los castillos que hay alrededor de Alicante. Así que con la ayuda de Internet saqué una lista de castillos y sus horarios de visita. 
El día perfecto para poder verlos es el domingo ¡no queda otra por mi horario! Los domingos que no tenemos ningún compromiso, nos vamos de excursión, no hay excusas. Eso sí, cargados con la mochila llena de comida y botellas de agua.
Vista de perfil del Castillo, la conocida "Cara del Moro"
De la lista que tenemos ya hemos visitado cuatro castillos, el primero por cercanía tenía que ser el propio castillo que tenemos en la ciudad, el castillo de Santa Bárbara. Además, éste es el único que hemos visitado por libre, sin guía. Yo aproveché ese día para sacar del cajón mi cámara de fotos réflex y poner en práctica todo lo que aprendí en el curso de fotografía al que asistí cuando todavía vivíamos en Madrid. 
Fuimos a visitar el castillo una tarde de mediados de septiembre y nos salió un día muy bueno, aunque en lo alto del castillo soplaba bastante viento. 
Como todos los castillos de la provincia que conozco, este está en lo alto de un monte, el Benacantil. Desde ahí se divisa toda la bahía de Alicante. Bueno, con estos datos ya es suficiente, no es un blog de viajes 😉


Vistas del puerto deportivo de Alicante
Al llegar fuimos a aparcar al parking del castillo, el que más arriba está de entre las varias zonas de parking que hay de camino al castillo. El parking estaba lleno, pero tuvimos suerte y en el momento en que llegamos se fue un coche. ¡Eso que nos ahorramos de cuestas! Porque visitar el castillo no deja de ser un paseo cuesta arriba, así que si te ahorras la cuesta hasta llegar al castillo, mejor que mejor. Allí mismo, en el parking, disparé mis primeras fotos para ir ajustando la cámara a la luz de la tarde, uuuuffff tenía que ponerme a recordar lo que me enseñaron en el curso, al principio estaba un poco liada, pero al final lo conseguí. 

Las peques estaban emocionadas con la visita, estuvieron subiendo a los cañones, asomándose por lo ventanales de la muralla e imaginando que allí vivió una princesa (eso les encanta, en cada castillo que visitamos nos piden un cuento de la princesa que vivió allí).



Durante todo el recorrido vas viendo los restos de una capilla, la puerta de la muralla al castillo, el pozo, la casa del Gobernador, el hospital, el aljibe, el parque de ingenieros, etc. y en lo más alto la torreta. 
Tenemos pendiente volver a visitarlo con un guía para que nos cuente con más detalle qué es cada cosa. He visto en la web de turismo que también se realizan visitas teatralizadas y debe ser bastante interesante, es otra forma de verlo y seguro que a las peques le gusta más que el típico guía hablando, aunque me han demostrado que pueden, porque en otras visitas con guía han estado súper atentas.




lunes, 6 de marzo de 2017

Y de repente......!

No entiendo que le está pasando a mi pequeña. lleva cerca de dos semanas llorando por cualquier cosa, tirándose al suelo y mirándote como si te perdonara la vida. Es un poco desconcertante porque no sé cuándo va a suceder y lo más importante, cómo conseguir calmarla. Me gustaría saber porqué le está sucediendo para poner una solución.

Por poner un ejemplo: Un día, al recogerla de la guardería, me encontré con mi hermana por casualidad y decidió acompañarme para verla un ratito. Nada más salir, cuando nos vio a través del cristal de la puerta, se le trasformó la cara y se puso súper seria y,  al salir por la puerta, lo primero que dijo es que quería que fuera la tía sola a recogerla. Intenté explicarle de una manera sencilla para que lo comprendiera, que me había encontrado con la tía de camino a la guarde. Mi explicación consiguió el efecto contrario, en vez de tranquilizarla conseguí que se enfadará aun más. Se puso  a llorar y a gritar tía, tía tía. Mi hermana y yo nos quedamos asombradas, no sabíamos qué decirle, intentábamos distraerla cambiando de tema y preguntándole por el cole, por lo que había hecho o a lo que había jugado esa mañana, pero no sirvió de mucho. Al final, sin saber muy bien cómo, se calmó, pero se quedó con el carácter un poco malhumorado un buen rato.

La situación más normal y cotidiana de repente pasa a ser difícil, lo peor es no saber qué hacer, verla así me duele porque no quiero que sufra pero al mismo tiempo parece surrealista.
Espero que pase pronto, mientras tanto intentaré llevar estos cambios de humor lo mejor posible para que ella no sufra y que no se sienta mal. Me gustaría que supiera que no hace falta pasar ese mal rato para conseguir las cosas o para cambiarlas cuando algo no le gusta.

miércoles, 1 de marzo de 2017

Un cumpleaños diferente

Este fin de semana hemos celebrado el cumpleaños de las peques. Sí, de las dos, porque aunque nacieron en meses diferentes lo hemos celebrado juntas. 
En diciembre, cuando íbamos a celebrar el cumpleaños de la mayor, vino la gota fría, de jueves a domingo estuvo lloviendo a cantaros, y tuvimos que suspender la celebración. Atrasar el cumpleaños unos días no era viable porque se juntaba con Navidad, así que entre unas cosas (Navidad, Año Nuevo) y otras (Reyes, otro cumpleaños de amiguit@s), se nos iban atrasando tanto los fines de semana disponibles que decidimos esperar un poco más y juntarlo con el cumple de la peque, que es en Febrero.
De todas formas, la mayor tuvo una pequeña fiesta de cumpleaños. El mismo domingo reunimos en casa a la familia y a sus amiguitas más íntimas. Con el permiso del resto de compañeros de clase, le dimos los regalos y así pudo disfrutar de su día. 

Hasta ahora los cumpleaños los habíamos organizado en casa, en el club social de la urbanización o en un parque de bolas, pero este año queríamos algo diferente. Vimos que se celebran cumpleaños en granjas escuelas y nos pusimos a buscar una que nos encajara. He de decir que en lo relativo al precio, hay de todo, luego ya depende de que lo que cada uno esté dispuesto a gastarse. Las actividades disponibles son más o menos las mismas, aunque en cada granja le dan su toque. Lo que sí queríamos es que no se juntasen varios cumpleaños, como pasa en algunos parques de bolas que a la misma hora coinciden varios cumpleaños y hay que esperar en turnos para merendar y entregar los regalos, eso no me gusta. En la medida de lo posible intento evitar esos parques y esas celebraciones, porque me gusta más cuando todo el recinto es para el mismo cumpleañero y sus amigos.

La Granja escuela donde lo celebramos tiene un precio por niño parecido a un parque de bolas, por los adultos sin comida y sin bebida te cobran 1,50€ en concepto de uso de las instalaciones. Es mejor pagarlo y poner un picoteo de tu parte antes que pagar el precio por adulto y picoteo. La diferencia con los parques de bolas que yo conozco es que en estos te ponen la tarta para los niños y en la granja no. Pero eso no me importó, de todas formas ya iba hacer un bizcocho sin gluten para uno de los invitados, así que ya metida en harina no me costaba nada hacer una tarta de galletas con chocolate 😋 para el resto.

El día del cumpleaños, un domingo por la mañana, salió un día espléndido, lucia el sol y se estaba muy bien, yo tenía miedo a que el día fuese horrible o, peor aún, que nos lloviese.
Más que nada porque el viernes estuvo lloviendo en la provincia.
La chica encargada de la Granja escuela fue muy atenta y puso a nuestra disposición dos zonas para el almuerzo, una en el exterior debajo de un porche y otra  dentro de unos de los albergues de la granja por si el día se estropeaba, también puso a nuestra disposición dos monitores que estuvieron en todo momento con los niños, fueron muy amables, cariñosos, divertidos y profesionales.












En la granja, los monitores estuvieron entreteniendo a los nenes en un parquecito mientras terminaban de llegar el resto de los invitados. Una vez que ya estuvimos todos, los monitores se presentaron y explicaron a los niños lo que iban hacer ese mañana, todo  de una forma muy divertida y cariñosa.


La Gallina blanca es una
gallina japonesa
Los burros


Las ovejas y las cabras
Los patos, ocas y gansos


La primera actividad que realizaron los nenes fue la visita a los animales de la granja. Fue una visita muy educativa, además, me encantó porque los animales que residen allí son animalitos que lo han pasado un poquito mal con su anteriores propietarios y en la granja los acogen y los cuidan. Los monitores iban contando las historias de cada uno de ellos a la vez que nos enseñaban sus costumbres, sus hábitos y algunas curiosidades.



La segunda actividad que realizaron fue el tiro con arco. Fue una actividad muy segura en todo momento, los monitores fueron tirando con cada uno de los niños, ayudándoles en todo. Todo fue muy animado e hicieron participes a los padres de la animación, haciendo que entonáramos un grito de guerra indio para animar. Los monitores nos explicaron que éramos todos miembros de una tribu india y que teníamos que buscar un grito de guerra, y que cada vez que uno de los niños disparaba una flecha, el resto de niños y padres teníamos que entonar el grito de guerra.

La tercera actividad fue el taller de cerámica. Nos llevaron a otro rinconcito de la granja con una mesa típica de pinic donde los sentaron y les entregaron un poco de arcilla a cada uno para realizar una figurita usando los típicos moldes de plastilina, una vez hecha, la pintaron y adornaron con purpurina y la pusieron a secar. Terminada esta actividad se lavaron las manos para ir a almorzar. Era muy gracioso verlos a todos en fila tan felices siguiendo a los monitores.



El almuerzo estuvo muy bien organizado y consistía en dos sandwiches, patatas fritas, un quesito, un petit de varios sabores, agua y refrescos. Como la comida para los padres y familiares no estaba incluida, encargamos en una panadería unas cocas y pizzas y compré un par de bolsas de patatas fritas, otras de frutos secos y un bote grande de aceitunas. 

Terminado el almuerzo se realizó la cuarta y última actividad: la gymkhana.  Los monitores se llevaron a los nenes a la mesa donde habían trabajado con la arcilla y allí les explicaron el juego y sus reglas. Los dividieron en dos grupos y cada uno de ellos inventó un nombre y grito para su equipo, antes de empezar a jugar iban gritando el nombre del equipo y el grito. 
La gymkhana consistía en buscar trece pistas que estaban escondidas en una zona específica de la granja. Encontradas las trece pistas, que era unos cartones de colores que contenían dibujos diferentes cada uno de ellos, volvieron a la mesa de inicio cantado con los monitores todo lo que se les ocurría. Allí los monitores les entregaron un folio con una historia que había que completar para averiguar donde estaba escondido el cofre con el tesoro. Completada la historia, todos salieron corriendo a buscar el cofre.

Después de encontrar el tesoro fueron todos de nuevo a lavarse las manos para ir a cantar el cumpleaños feliz, comer la tarta, entregar los regalos y recoger el premio que habían ganando en la gymkhana. Me gustó mucho la idea de ponerlos en fila y que las cumpleañeras entregaran un puñadito del tesoro a cada uno, en este caso eran monedas de chocolate y caramelos. Otra cosa que me pareció increíble y que últimamente ya no se estaba dando en los cumpleaños, es que aguantarán todos sentados mientras se hacia la entrega de los  regalos, ninguno se levantó y ni se marchó corriendo para ir a jugar, estaban encantados allí  mirando. Además, la monitora contó tres formas de besar al cumpleañero, todas ellas muy divertidas, para cuando se entrega el regalo, y allí estaban todos mirando cual de ellas elegía cada uno y riéndose después.

Terminada la celebración, los propios monitores recogieron y limpiaron las mesas, nosotros sólo recogimos lo que pusimos para los padres y familiares. 
A la hora de irnos, en ningún momento nos metieron prisa, es más, los niños, y sus padres, se fueron poco a poco y aún nos quedamos unos cuantos jugando en el parque. 



viernes, 24 de febrero de 2017

Una pequeña reflexión

En los últimos años, esta familia ha crecido y con ella también todo lo que eso implica. Cada día es diferente aunque tengamos nuestras rutinas. Descubrir el mundo de nuevo desde el punto de vista de nuestras hijas es maravilloso, porque a veces es como si tuviéramos dormido ese niño que todos llevamos dentro.

Personalmente estoy encantada con mi faceta de madre, da igual que haya días un poco más duros o momentos más difíciles en los que cuesta mantener el control y la calma. Todo lo que me aportan compensa con creces esos malos ratos.

Cuando caen en mis manos artículos sobre crianza me gusta leerlos, y aprender así nuevas técnicas para llevar mejor el día a día o pequeños trucos donde te explican como mantener la calma ante la tempestad del ir al cole, etc.

Lo último que he leído y ahora estoy aplicando nos ayuda con el tiempo que disponemos para levantarnos y arreglarnos para ir al colegio. Ya estaba cansada del venga, venga que si no no llegamos, las reprimendas..., imagino que  a más de una os resultará familiar.

Voy aprendido con ellas, con sus juegos, sus peleas, sus inventos y me parece muy divertido y emocionante. 

La verdad es que crecen rápido y no quiero perderme nada porque lo que vivo ahora no lo volveré a vivir. 








miércoles, 22 de febrero de 2017

Excursión al Faro de l´Albir

En Mayo del año pasado nos animamos a hacer una pequeña excursión de senderismo, queríamos que fuese algo sencillo para que las peques pudiesen hacerla bien y, después de mirar varias opciones, nos convenció la excursión al faro de l´Albir en L´Alfas del Pí (Alicante).



Consiste en un paseo que va bordeando el mar por un camino asfaltado hasta el faro. El camino se puede hacer con cochecito de bebé perfectamente, durante el recorrido te cruzas gente corriendo, en bici, con niños, sin niños o con sus perros.


Entrada al Parque Natural de Sierra Gelada
Está situado en la parte norte del Parque Natural de Sierra Gelada y se puede completar en un par de horas a un ritmo lento (son 5 Km de ida y vuelta). 
El día de la excursión nos preparamos un pequeño almuerzo, porque las peques querían hacer un picnic, que consistía en unos mini bocadillos, fruta, zanahorias cortadas en forma de palitos y agua. 
La verdad es que fuimos sin ninguna prisa, parábamos para ver las vistas, para descansar o para picar algo. La peque iba sin carrito así que el paseo lo iba haciendo a ratos caminando y a ratos en brazos (mi marido y yo nos íbamos turnando). La mayor iba jugando, escalando por las rocas o por la montaña imaginando que era una súper exploradora.
El paseo es una gozada, entre las vistas, la vegetación y el buen ambiente que se respira, da gusta hacerlo.



Una vez que llegamos al faro, descansamos y disfrutamos de las vistas al mediterráneo y del rico aperitivo que llevábamos. 

La vuelta fue igual de buena que la ida. La mayor seguía jugando, esta vez el juego era el veo veo, y la peque se quedó dormida en mis brazos (ahí me arrepentí de no haber llevado el carrito o la mochila portabebé). Al terminar la ruta nos fuimos rápidamente a comer a un Burgue King cercano, porque a pesar de haber estado picoteando toda la mañana, teníamos todos mucha hambre y las niñas querían jugar en el parque del Burger King.

El día fue muy completo, todos disfrutamos mucho. Llegamos a casa a media tarde, alrededor de las 18.00, bastante cansados, así que bañamos a las niñas y pasamos el resto de la tarde relajadamente. Justo después de cenar dejamos todo preparado para comenzar una nueva semana.


lunes, 20 de febrero de 2017

¡Cambios!

Durante mi ausencia de este blog han cambiado muchas cosas, como que ahora son dos mis pequeños tesoros, que tenemos dos mascotas y que nos hemos comprado un piso.

La mayor tiene siete años y la peque está a punto de cumplir tres. Nuestras mascotas son un gato de cuatro años que va a su bola y un perro de un año recién cumplido que es muuuuy cariñoso.

Al llegar a Alicante estuvimos en un piso de alquiler y luego compramos otro y, poquito a poco hemos ido haciendo reformas, adaptándolo a nuestras necesidades, aunque aún nos quedan cosas por hacer, eso sí, sin prisa, que ¡todo cuesta mucho!

La mayor es toda una mujercita y ya cursa segundo primaria.
La peque el próximo curso empezará infantil. Espero llevarlo mejor que cuando fue a la guarde, a mí me daba mucha pena dejarla, a pesar de que que ella ha estado yendo encantada a clase desde el primer día. Yo, en cambio, durante las dos primeras semanas lo pasé mal, parecía el mundo al revés.

Por mi parte, ya tengo superado el quedarme sola en casa cuando mi marido viaja por trabajo. Al principio me daba un poco de miedo pero ahora eso ya ha pasado y es algo más de nuestra rutina. También es verdad que, el estar de vuelta en Alicante ha ayudado, no era lo mismo quedarme sola en Madrid que en la ciudad donde me he criado, con mi madre viviendo a 1 minuto y mi hermana a 5.

Como veis hemos pasado de tres a cuatro miembros sin contar las mascotas 😉  y a partir de ahora os contaré cómo pasamos los días, las semanas, los meses... con  ésta nuestra aventura de la vida.



viernes, 10 de febrero de 2017

Su llegada al mundo (Tercera y última parte)

Por fin hoy después de mucho tiempo sin escribir, me animo a continuar con este post y terminar con la historia de su llegada al mundo. 

Como indicaba en el anterior post, llegamos al hospital a las seis y media de la mañana. Una vez allí, me hicieron una exploración y una ecografía y, efectivamente se acercaba el momento pero no era inmediato. Con las pruebas vieron que tenía una fisura y que perdía líquido amniótico, así que me dejaron ingresada para realizarme la cesárea porque mi peque venía de nalgas.

Ya en la habitación llamé a mi marido para contarle todo lo que había pasado. Él enseguida se puso a buscar formas de venir a Alicante pues en esas fechas había nevado mucho y estaba todo muy complicado, por ejemplo los trenes Madrid - Alicante estaban fuera de servicio y la alternativa más rápida era el avión. 

Mientras me estaban preparando para la intervención, una cesárea no deja de ser una intervención quirúrgica, mi marido consiguió que un taxista le llevará a Alicante y aunque no pudo estar durante la cesárea llegó en el momento que me sacaban del despertar y nos traían a la peque que había estado con mi padre en el piel con piel. 
En las cesáreas tienes la posibilidad de que mientras el cirujano termina de coserte en el quirófano, el papá realice el piel con piel, que es pasar ese ratito con el bebé en su pecho en una sala calentita y con la luz tenue. Es una experiencia muy bonita y única, que mi marido no pudo disfrutar, la disfrutó mi padre.

Una vez los tres juntos fue maravilloso. Yo miraba a mi hija recién nacida y no podía dejar de maravillarme porque esa cosita tan bonita había estado dentro de mi, que mi barriguita gordita escondía una personita de carne y hueso. 

Y ese fue el principio de una historia de amor que hoy continúa y que sigue creciendo;  ¡ahora ya son dos mis pequeños tesoros!